Las organizaciones de ayuda judía, tanto argentinas como extranjeras, brindaron apoyo material y contención a refugiados y sobrevivientes del Holocausto de diversas formas.
El Joint —American Jewish Joint Distribution Committee, Estados Unidos— fue una de las principales organizaciones de ayuda judía durante y después del Holocausto. Brindó asistencia vital a los sobrevivientes en los campos de personas desplazadas en Europa, mediante alimentos, atención médica y apoyo material. En 1943 instaló una oficina en Buenos Aires con el propósito de facilitar la inmigración de sobrevivientes, otorgar ayuda económica directa y sostener a comunidades judías locales.
La AFI —Asociación Filantrópica Israelita, Argentina— fue fundada en 1933 y nucleó principalmente a los judíos de habla alemana. Luego de la guerra, abrió un Departamento de Migraciones en cooperación con el Joint, con el que mantuvo una relación estrecha. Este departamento se ocupó de gestionar casos de inmigración hacia la Argentina y de acompañar a quienes buscaban ingresar al país.
HIAS —Hebrew Immigrant Aid Society, Estados Unidos— se especializó en la asistencia migratoria de refugiados judíos. Orientó a quienes buscaban emigrar en trámites consulares, obtención de visas y búsqueda de destinos posibles. En el caso argentino, pese a las restricciones migratorias vigentes, colaboró con familias residentes en el país y exploró vías alternativas para facilitar el ingreso de sobrevivientes.
La SOPROTIMIS —Sociedad de Protección a los Inmigrantes Israelitas, Argentina— fue fundada en 1922 con el objetivo de asistir a los inmigrantes judíos en la búsqueda de empleo y en el aprendizaje de oficios. Aunque funcionó como una organización independiente, también actuó como filial de HIAS, que aportó una parte importante de su presupuesto.
La AMIA —Asociación Mutual Israelita Argentina— fue creada en 1894 por un grupo de inmigrantes judíos y cumplió un rol importante en la asistencia a refugiados y sobrevivientes. En la posguerra, brindó ayuda material, asistencia social e intermediación laboral, y funcionó como un espacio de contención comunitaria. La institución asistió especialmente a quienes llegaron al país sin redes familiares ni recursos.
La DAIA -Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas- fue fundada en 1935 con el propósito de luchar contra el antisemitismo, la discriminación y el racismo. Durante y luego de la guerra organizó campañas de solidaridad y colectas para asistir a las víctimas judías de Europa. Canalizó fondos hacia organismos judíos internacionales vinculados con la ayuda y la representación comunitaria. Promovió la movilización comunitaria frente a la persecución nazi y la guerra. Su acción combinó recaudación, representación pública y acompañamiento institucional.